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23 jul 2024

Tarheni, Dulce Recuerdo





Portada de Tarheni con imagen del Mtro. Luciano Armas




Hace algunos meses vi, en algún lado, la convocatoria para una revista de la Casa de la Cultura de Tacámbaro. Como escritora, me emocioné. Pocas son las oportunidades de publicar en mi terruño. En realidad, es difícil para mí publicar como para cualquier escritor primerizo. Así que me decidí y envié mi texto para el primer número.

La sorpresa


Lo que no me esperaba es que mi buen amigo Iván, de quién ya he escrito en este blog, fuera el editor. Su proyecto Letras en la Soledad que hizo con sus alumnos fue un gran descubrimiento para mí. Si bien he trabajado como profesora de primaria (dando clases de inglés) sus publicaciones de aquel entonces me maravillaron. En mi caso, pasa que no tengo la vocación docente para inspirar a los alumnos a escribir y leer. O al menos no lo suficiente porque a nivel preparatoria siempre tuve una tasa alta de reprobación. Y eso, desanima como maestro.

¿Me publicó por ser su amiga?


Para nada. Descubrí hasta después de publicado el primer ejemplar que él estaba a cargo. Por ello me enorgullecí de que se cumpliera el refrán: Arrieros somos y en el camino andamos. En aquel primer número escribí un texto titulado "Entre el ganado y la mecánica de la naranja". No sabía si sería viable publicarlo en una revista de la región. Es un texto... diferente a lo que suelo escribir. Temía que la temática fuera "muy fuerte" o que no la aceptaran por el contenido del escrito. Y no es que hubiera puesto algo realmente indigerible. Al contrario. Considero que es muy actual, sólo que el temor se extendía a que los lectores consideraran que mi cuento estuviera reflejando mi posicionamiento frente a todo lo que expreso.

Lo que sucede es que yo considero que algunos personajes que aparecen ahí son machistas, desde mi perspectiva. No deseaba ser considerada como machista (tampoco me agradaría la idea de que me cataloguen feminista...) y la cantinela de la Facultad de Letras de que el autor evidencia su postura a través de su literatura la traía incrustada. Al fin y al cabo lo que bien se aprende no se olvida. Como estudiante era válido. Como escritora debo desaprender eso. Bailar en una dualidad.

Mucho rollo, mejor volvamos a Tarheni


Ahora se ha publicado el número dos de esta excelente revista. No lo digo porque yo escriba ahí. La calidad de mis compañeros escritores es fascinante. Iván ha tenido el buen tino de incluir un suplemento a la revista que aunque no me he detenido aún a leer completo las primeras páginas son una delicia. Lo mejor de todo es que la publicación es electrónica y gratuita, se puede compartir de forma libre. En el primer número hubo una versión impresa que se vendió en la Casa de la Cultura de Tacámbaro, cual debe ser. Siendo una publicación que proviene de este lugar no hay mejor sitio para comercializarlo.

Si mal no recuerdo tenía un costo de cuarenta pesos. Por supuesto que me hice de mi copia impresa, faltaba más. No sé si habrá un tiraje de la nueva edición de Tarheni mas no lo dudo. Además de un magnifico profesor, Iván es aún mejor editor e impresor de lo que es frente a grupo. Como prueba Letras en la Soledad que empalma dos de sus múltiples facetas.

¿Dónde encontrarla en línea?


La página de Tarheni de Facebook es esta, y ahí pueden encontrar las revistas. Si quieren evitar la fatiga, les dejo los enlaces: suplemento revista No. 2, Tarheni Revista No.2 y por supuesto Tarheni Revista No. 1. Ojalá disfruten los textos tanto como nosotros, los escritores, disfrutamos escribirlas. Les dejo por último la portada de la revista correspondiente abril, mayo y junio. Finalmente, pueden leer la entrada sobre Iván en el siguiente enlace: Iván Ceja, el impresor del Colectivo Colibrí.



Portada de Revista Tarheni Núm. 2 con pintura de Ricardo García Gaona


11 jun 2021

Angélica Gorodischer una argentina entre la ciencia ficción y la fantasía contemporánea

Entre mis escritoras favoritas se encuentra Angélica Gorodischer, autora que leí por primera vez cuando estaba en cuarto o quinto semestre de la facultad. Me la recomendó mi profesor Rodrigo Pardo que me propuso su libro Kalpa imperial para hacer mi tesis de licenciatura junto con otro de literatura chicana. Leí ambos libros y fue tanto el impacto que me causó Kalpa que ya ni siquiera recuerdo el título ni la autora del otro libro, sólo sé que era mujer. Mis excusas ante mi poca memoria. El resto es historia porque, efectivamente hice una tesis sobre el ya mencionado libro. Es por ello que más adelante hablaré con especial detenimiento de este texto, ya que lo conozco bien.

Sobre Gorodischer

Su nombre completo es Angélica Beatriz del Rosario Arcal de Gorodischer, nació en Buenos Aires el 28 de julio de 1928. Inició estudios en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional del Litoral pero los abandonó. Ha recibido el premio Gilgamesh en antología de fantasía (1991) con Kalpa imperial y en relato de fantasía (1986 y 1991) con “Acerca de ciudades que crecen descontroladamente”, “Así es el sur” y “Retrato de la emperatriz”, estos últimos tres recopilados en Kalpa. Sus libros han recorrido el mundo y algunos de ellos han sido traducidos nada más y nada menos que por Úrsula K. Le Guin. En Argentina es una figura muy reconocida, junto con Ana María Shua.

Obras

Novela

·         Opus dos (1967)

·         Kalpa imperial. La casa del poder (1983)

·         Kalpa imperial. El imperio más vasto (1984)

·         Floreros de alabastro, alfombras de bokhara (1985)

·         Jugo de mango (1988)

·         Fábula de la virgen y el bombero (1993)

·         Prodigios (1994)

·         La noche del inocente (1996)

·         Doquier (2002)

·         Tumba de jaguares (2005)

·         Querido amigo (2006)

·         Tres colores (2008)

·         La cámara oscura (2009)

·         Tirabuzón (2011)

·         Las señoras de la calle Brenner (2012)

·         Palito de naranjo (2014)

Cuentos

·         Cuentos con soldados (1965)

·         Las pelucas (1968)

·         Bajo las jubeas en flor (1973)

·         Casta luna electrónica (1977)

·         Trafalgar (1979)

·         Mala noche y parir hembra (1983)

·         Las Repúblicas (1991)

·         Técnicas de supervivencia (1994)

·         Como triunfar en la vida (1998)

·         Menta (2000)

·         Otras vidas (2015)

·         Las nenas (2016)

·         Coro cuentos (2017)

La variedad en su técnica narrativa

Si hay algo maravilloso en los libros de Gorodischer es la forma en que se adapta a diferentes estilos. En Kalpa imperial nos habla de tiempos remotos, de cómo se generan y destruyen los imperios pero en Trafalgar puede estar hablándonos tranquilamente de los viajes galácticos que tiene el protagonista y pasar luego a escribir Las jubeas en flor que se me ha hecho el libro más raro que he leído de ella. En realidad, no puedo ni posicionarme al respecto porque pasan cosas de lo más extrañas en Las jubeas en flor. Tal vez sea porque es uno de sus primeros libros y su estilo era muy diferente y con el tiempo ha evolucionado mucho, no lo sé. Pero es el que menos me ha gustado de los que he leído de ella.

Mi favorito, por el contrario, es Querido amigo. Un libro que, contrario a la categorización que hacen algunos, yo lo pongo más bien en novela. Me parece que lo que ubican como cuentos son capítulos de la novela, especialmente por lo que sucede dentro del texto y los personajes. Se trata de la historia de un inglés que viaja a Birnassam, un lejano país en Oriente donde descubrirá el exotismo, la sensualidad y la sexualidad. Con esta novela Gorodischer explora el género erótico de la literatura y está tan bien empleado que en ningún momento se ve vulgar, al contrario, las palabras manejan un orden limpio y pulido que lleva a los sentidos a deleitarse de una forma sublime. Una lectura recomendada para leer en pareja y explorar mutuamente nuevas fronteras.

Lamentablemente no todo es bueno. Pero no me refiero a la narrativa, sino a la forma de conseguir sus libros. A mí me prestaron Kalpa la primera vez que lo leí y para hacer mi tesis tuve que pedir el libro de España (libro que por cierto presté y no me devolvieron…). Los libros que tengo de Angélica Gorodischer son difíciles de encontrar incluso en Argentina: he llamado a las librerías locales para intentar comprar sus textos y por lo general no tienen libros de ella. Es más difícil aún adquirir sus libros aquí en México. Por casualidad encontré otra copia de Kalpa y la compré, así como otro libro de ella, ahora ya no recuerdo cuál fue; en una ocasión una amiga mía vivió unos meses en Argentina y yo le pedí encarecidamente que me trajera libros de Gorodishcer. Me trajo dos que no sé bien cómo encontró. Así fue como me hice de los cuatro que tengo. Es una pena que no pueda leer legalmente más de su obra.

Gorodischer, ¿escritora de ciencia ficción o fantasía?

Esa es una pregunta difícil. Por los libros que he leído de ella diría que es a la mitad. No puedo encasillarla tan fácil, necesito más contexto. En general al buscar información sobre ella siempre la etiquetan como una escritora de ciencia ficción y creo que parcialmente estoy de acuerdo. Trafalgar es un claro ejemplo de ello. Trafalgar Medrano viaja en su nave espacial no solo entre mundos sino entre épocas y hasta a 1492 llega para descubrir América, al puro estilo de H. G. Wells. Pero si cotejamos un texto como Kalpa imperial, la cosa cambia porque ahí la balanza se inclina más hacia la fantasía. El estilo narrativo es muy diferente, la temática, los personajes, los escenarios, todo.

Pienso que en realidad ambos géneros son trabajados por la autora y que los cajones de los géneros deben ser relegados a los estudiosos del tema. A los lectores solo deben servirnos de guía para buscar lecturas pero no para casarnos con la literatura de tal o cual género porque en la práctica ningún texto cumple rigurosamente las características completas y exactas del género. Y esto es porque primero existen los textos y solo después de que muchos textos comparten las mismas características se inventa una categoría que nombra a estos textos, llamando a esto género literario. Por ello los rasgos distintivos de cada texto, aquellos que no encajan en el género no se incluyen en dicho género puesto que son las señas particulares de la novela, el cuento o la poesía y al ser únicas no pueden crear un género.

Además hay que considerar textos como Querido amigo que es una novela erótica y que no encaja ni en la ciencia ficción ni en la fantasía. De igual forma, hay que tomar en cuenta la biografía Historia de mi madre donde Gorodischer habla de su historia familiar por parte de su madre, como bien lo expresa el título. Con esto lo que quiero decir es que la argentina no se limita a escribir ciencia ficción y literatura fantástica sino que es mucho más versátil.

Kalpa imperial

Publicada por primera vez en 1983 y la segunda parte en 1984 fue una novela que me marcó de muchas maneras. Sin ella yo no me hubiera licenciado. Consta de once apartados que por separado podrían considerarse como cuentos pero hay entre ellos un hilo conductual que hacen que se cree un todo, una secuencia narrativa. La historia habla del imperio más vasto que ha existido jamás, un imperio que muere como si se tratara de un fénix que renace de sus cenizas y que ha sido gobernado a lo largo de su historia por una infinidad de emperadores y emperatrices.

Las historias de Kalpa siempre tienen un inicio peculiar “Dijo el narrador:”. Después se abre el guion de dialogo y comienza a  narrar quien se presume es un contador de cuentos. En mi tesis1 hablo bastante de estos personajes que el propio narrador menciona, pues son personajes recurrentes en el texto. En la novela existe un continuo enfrentamiento entre el norte y el sur en el que se presenta una clara diferencia entre las personas que residen en cada parte del hemisferio. De hecho, cuando llega una emperatriz del sur se siente una atmósfera diferente y, también, cuando hay una irregularidad en el sur los del norte temen que se convierta en un movimiento armado.

La forma en que se construyen y deconstruyen los pueblos y luego las ciudades se ve muy claramente en “Acerca de ciudades que crecen descontroladamente” donde es necesario retomar textos de autores como Aristóteles y Platón para hacer un reconocimiento de la importancia del crecimiento cultural de las ciudades y las etapas del imperio. Pero lo que me parece más importante son los intertextos que tiene incrustados en toda la novela y que se hacen más presentes en el último apartado llamado “La vieja ruta del incienso” donde confluyen las películas y actores de finales de 1800 y principios de 1900, en variaciones morfológicas de lo que vendría siendo una “traducción” al español. Así Betedeivis es en realidad Bette Davis y Orsonuéls es Orson Welles. Hay muchas variaciones de este estilo que son personajes que hacen una reinterpretación de los clásicos griegos. Invito al lector de este blog a leer a Angélica Gorodicher, quien es una imprescindible autora en los pendientes de lectura.

 

1 Aprovechando la mención a mi tesis pensé en darles el link a donde podían descargarla y ¡sorpresa! En el repositorio digital de tesis de tesis de la Universidad Michoacana San Nicolás de Hidalgo sólo está en digital mi tesis de maestría. La de licenciatura, que es donde hago el estudio sobre Kalpa imperial, no está. Así que me he puesto en contacto con la Dirección General de Bibliotecas de la universidad para ver qué debo hacer para subir el archivo. De momento sólo puedo ofrecerles el estudio que hice sobre Ana María Shua y Casa de Geishas, que está disponible en http://bibliotecavirtual.dgb.umich.mx:8083/jspui/handle/DGB_UMICH/1/browse?type=author&submit_browse=Autor

Sólo deben buscarme con mi nombre (Ana Gabriela Rangel Cuevas, por si lo habían olvidado) y encontrarán mi tesis de maestría completa. Como dato extra: el buscador no parece funcionar adecuadamente. Es más fácil poner a 100 resultados la página, revisar que esté ordenado alfabéticamente y pasar las páginas hasta la letra “R”, de ahí es sólo cuestión de llegar hasta “Rangel Cuevas” y ya está. Lo mismo vale si están buscando cualquier otro tesista de la Michoacana, basta con que conozcan su nombre o como mínimo sus apellidos. Recuerden citar adecuadamente independientemente del método de citación que usen.

Algunas portadas de los libros de Angélica Gorodischer

Kalpa imperial

Las jubeas en flor

Querido amigo

Trafalgar



24 may 2021

Omar García Peñaloza, un escritor de contrastes

 Los matices de una pluma de la región cañera

Entre los miembros del Colectivo Colibrí hay de todo y no nos podía faltar un escritor que fuera polifacético, como es el caso de Omar García Peñaloza. Y es que por un lado tenemos a un poeta romántico que hace uso de la palabra de una forma estética que me encanta y al mismo tiempo tenemos al cuentista crudo que habla de la muerte, del día a día en la zona cañera del municipio de Turicato del estado de Michoacán. Es placentero y grato ver como ambas perspectivas confluyen en él, pues todos tenemos más de una cara y mostramos cada una dependiendo de la situación; de hecho, el símbolo por excelencia del teatro son las dos caras, una sonriente y una feliz que representan la comedia y la tragedia, lo que me parece muy ad hoc para Omar porque se asemeja a su poesía y su narrativa.

Los relatos de Omar

Sus textos son sublimes, nos hacen ver que el mundo existe y conviven las dos caras de la moneda sin que por ello se demerite la belleza de ambas cosas. Me es difícil inclinarme por alguno de sus géneros, pero he de decir que su narrativa es maravillosa y muy original. Mi cuento favorito de es el de “Nano” de su libro Cuentos de caña y muerte que en alguna ocasión le escuche leer en vivo y desde entonces me fascinó. La sordidez del cuento y las figuras retóricas son sencillamente magnificas, de un humor negro insuperable. Lo que hace a sus cuentos aún mejores es la veracidad del mundo en que se inscriben puesto que aunque se trata de ficción se acercan demasiado a la realidad al grado que pudo haber pasado en la vida real.

Otro de los cuentos que aparece en el ya mencionado libro habla sobre la forma tan difícil que tienen los indocumentados para pasar la frontera de México con Estados Unidos y todo el proceso que uno de sus personajes vive al cruzarla. Las peripecias son muchas, el sol ardiente y los rangers están por todos lados con sus helicópteros y perros que los acechan. Es muy fácil adentrarse en el texto y sentirse acosado por la migra, al grado de sentir las patrullas a tus espaldas y el calor del desierto.

Sus narraciones tienen palabras del habla popular, lo que hacen el texto más cercano y accesible al lector de la región; pienso que para aquellos que no conozcan el lenguaje de la zona les pueda parecer que son regionalismos los que usa Omar, pero es una buena oportunidad para acercarse idiomáticamente a la zona y conocer el habla común de tierra caliente. Es un rasgo peculiar que no se encuentra en cualquier libro y una forma sencilla para acceder a la cultura sin viajar a la zona en cuestión.

Los temas de sus cuentos no solo tratan la muerte y la violencia, sino que también hablan sobre la religión, la situación económica que vive el país así como la vida cotidiana de la gente del campo y los demás ciudadanos que en general son gente humilde. Sus personajes son gente del pueblo, conocidos por todos, formando un conglomerado reconocible entre ellos, dándole al lector la sensación de que se encuentra inmerso en Tacámbaro, Chupio, Pedernales o Puruarán que son los lugares donde generalmente se desarrollan las acciones de sus textos.

Su lírica

En su poesía, por otro lado, la sensualidad, el amor y el deseo se derrochan a partes iguales. De vez en cuando la tristeza y la muerte también se dejan ver, pero de una forma más elegante, siendo un tema elevado, que lleva a los sentidos enaltecidos a mover las fibras más sensibles. Su lenguaje es siempre sentimental sin caer en la cursilería, pues usa elementos precisos, de buen tono y una adjetivación adecuada. Lo mejor de sus poemas es oírlos en voz del propio autor y es una lástima no poder llevarlo a todas partes para poder escucharlo cada vez que se quiera releer un texto… que bueno, también tiene su vida, se entiende. Pero tal vez habría que pedirle que hiciera unos vídeos en YouTube donde declame su obra.

Acerca del autor

Omar nació en Puruarán, municipio de Turicato el 19 de octubre de 1981; sus padres son Marcos García y Ana María Peñaloza. Como persona es muy agradable y me congratulo de contar con su amistad. Ha sido profesor de Literatura en Colegio de Bachilleres en varios planteles del estado, entre ellos en Tacámbaro, lugar donde lo conocí aunque a mí no me dio clases. Nos encontramos porque por aquel tiempo yo comencé a participar en concursos de poesía y cuento, algunos de los cuales gané. Y fue él quien me dijo que existía la entonces Escuela de Lengua y Literaturas Hispánicas, ahora Facultad de Letras, de la Universidad Michoacana San Nicolás de Hidalgo.

Agradecimiento

Si no hubiera sido por él, yo no habría estudiado ahí. De hecho, profe Omar, quiero aprovechar la oportunidad para decir algo. Si está leyendo esto, mil gracias por decirme que existía la escuela y recomendármela; sin usted, si no se hubiera cruzado en mi camino, yo no sería quien soy hoy. No sólo no habría estudiado letras, todo lo que soy hoy no existiría, la gran cantidad de cosas que aprendí, las personas que conocí, incluso la estancia académica que hice al extranjero no se habría dado y estoy inmensamente agradecida por eso. Insisto, muchas gracias por ello. Tal vez nunca se lo he dicho en persona, pero ahora quiero dejar constancia por escrito de ello.

Dicho lo anterior (limpio el vértice de mis ojos…), pasaré dejar algunos de sus textos.


La subvención

 

Sobre el corredor de la casa que se encontraba al lado de la parroquia San José, caminaba el padre Rafailito Martínez, más conocido como el padre Martillo, porque dicen las gentes del pueblo que cuando te encontraba entre sus peregrinares subvencionarios por las calles, te llegaba de sopetón por la espalda, te daba un zape en la cabeza y sin más ni más les decía con énfasis: –¡No has ido a misa hijo! –, al mismo tiempo de que les daba un retorcijón en la oreja o la patilla del cabello y les ponía una charola para que le pusieran los pesos que tendrían que haber depositado en la misa.

Éste ya pasaba de los cincuenta años, era alto y de piel blanca, de ojos verdes, con su pelo ya cano y su caminar cansado, vestía pantalones de pana y guayabera, su sombrero de astilla infaltable; y a su lado iba el padre Fidel, este por el contrario era joven, no pasaba los treinta y cinco, cabello lacio, moreno y nariz afilada. Éste por el contrario del padre Martillo era serio, dedicado a su labor evangelizadora, recién ordenado, tenía fresquecita la ideología de que el sacerdote está al servicio de los más necesitados.

Ambos se dirigían hacia la sacristía para preparar la misa de las seis, la cual a diferencia de días pasados era a las de siete, pero como la concurrencia disminuyó por el cambio nacional de horario ya que anochecía más temprano y principalmente por las balaceras que tenían azorado al pueblo, se tuvo que ajustar la hora de la eucaristía de las siete a las seis. Los sacerdotes entraron a un pequeño cuartito en el que pendían varios santos sobre las paredes, entre ellos Santa Cecilia, patrona de los músicos, San José, el niño Dios y el señor del Huerto, el santo más venerado de la población dizque por sus milagros y no podía faltar un crucifijo casi tamaño regular; allí los aguardaba el sacristán “Cinco copas” preparando las sotanas que usarían para la celebración. A éste, decíanle cinco copas porque entre sus aventuras obscenas platicaba que la virginidad para él ya era una cosa del pasado, que él ya llevaba cinco copas, dizque porque una de las susodichas que cayó entre sus lujurias sólo tenía un seno.

Mientras que los sacerdotes ingresaban en el pequeño cuartillo comentaban sobre la estrategia inmediata para la recolección de fondos en la misa, ya que consideraban importante ese asunto, al respecto el padre Martillo dijo:

–Ahora sí nos tenemos que lucir con las oraciones en pro de la paz del pueblo padre Fidelito; ya ve que todos nuestros feligreses han montado por las calles sus altares con ese mismo propósito, ¡ah! Y no se diga por las sagradas limosnas, ya ve que cada vez que emitimos las santas oraciones para que se acaben las balaceras en el pueblo dejan caer más dinero sobre los canastos, ya ves que la pobrecita gente ni a la calle puede salir después de las ocho.

–Pero, padre Rafailito, ¿qué está usted diciendo? –dijo el padre Fidel sorprendido.

–Mire padre Fidelito lo primero que tiene que aprender usted, para hacerse cargo de una parroquia, es que sin limosnas usted no come, que sin limosnas usted va andar a pata toda la vida y sobre todo que sin limosnas no podrá instalar ese negocio que tanto ha deseado; recuerde que la Iglesia si ayuda, pero también recibe.

–Pero padre Rafailito, ¿y los juramentos, y la ética sacerdotal?, además para qué quiere usted tanto dinero, no se supone que somos una comunidad sacerdotal humilde y fiel al prójimo.

–No suponga usted nada padre Fidel, usted es nuevo aquí y por lo tanto tiene que aprender muchas cosas, comprenda que Dios ha sido bondadoso con todos sus siervos desde la fundación de su santa iglesia y considero que si nos va bien en las limosnas es porque Él quiere que todo aquel que cumpla con sus mandatos goce de los privilegios que ofrece nuestra congregación.

–Pero padre Rafailito no sea usted tan cabrón…

–¿Cabrón yo?... Ya te veré Fidelito, ya te veré…

Después de tan agitada plática se enfundaron entre sus sotanas y se dispusieron a comenzar la santa misa, los monaguillos estaban en posición y el padre martillo se sorprendió al ver repleta la parroquia, tanto que desde el altar se divisaba el asomo de unas cuantas cabezas que se estiraban desde el atrio para alcanzar a oír la palabra del Señor.

–En el nombre del padre, del hijo y del espiri… evocó el padre martillo para dar inicio con la misa, poco después durante el sermón, que apropósito fue del curioso caso de Sodoma y Gomorra, comenzó a decir:

–Hijos míos en estos tiempos tan difíciles que nos pone nuestro señor Jesucristo es necesario hacer nuestras oraciones para que termine este calvario y no nos llegue a pasar lo que les pasó a los sodomitas y los gomorritas, porque nuestra causa aún no está perdida, es necesario rezar mucho; pero además de las oraciones es también necesario ayudar a su santa iglesia para que sus siervos no se pierdan en el camino, para que vean que no están solos y así nuestro señor apruebe nuestro comportamiento e interceda por nosotros e interceda en los problemas que tanto aquejan a nuestra comunidad y nos dé la paz que sus hijos merecemos alejando a Satanás de estos alrededores.

Después del sermón y la petición por el perdón de los pecados mediante el Credo, el padre Martillo procedió a realizar la consagración de la hostia y el vino, y comenzando a hacer esto guiñó el ojo a los monaguillos para que con los canastos empezaran a recorrer las filas y recoger la limosna de los asistentes, mientras que dos señoras pertenecientes a la Vela Perpetua comenzaron a cantar:

–Una espiga dorada por el sol,

y el racimo que corta el viñador

se convierten ahora en pan y vino

por el cuerpo y la sangre del Señor…

En ese momento el monaguillo que recorría el ala derecha de las bancas, distinguió a uno de los hombres que violentaban al pueblo, con su pistola 38 súper fajada en la cintura y su rostro mal encarado mostrando al monaguillo una sonrisa, arrojó un sor juanita que cayó boca ariba sobre el canasto lanzando una mirada piadosa hacia la bóveda de la parroquia –Padre nuestro que estás en el cie…, –continuaron las oraciones–.

 

***

 

Sin embargo, nunca faltan las gazmoñas en la misa que en vez de estar orando con verdadera devoción se la pasan echando chisme todo el rato, éstas estaban cerca del señor del prendimiento y entre cuchicheos comentaban:

–Si te digo que los curas ahora si están haciendo su agosto, el otro día mi comadre Panchita me dijo que en la limosna del domingo sacaron como ocho mil pesos, como ella hace el aseo de la casa parroquial.

–No pos sí, a mí también me dijo que ya estaba hasta el gorro de atender al padre Martillo, que porque nomás le decía que lo que estaba haciendo por él, Dios se lo pagaría y que no le da ni pal’ refresco; y lo peor de todo es que el otro día entró al baño que está pegado a la sacristía y que oyó que el padre rezaba, y que decía: –Padre mío si es tu santa voluntad que esto termine, así sea, pero si no es así, trata de ablandar los corazones de éstos malos hombres que está amenazando al pueblo y pues a la pobre gente socórrela para que también sigan socorriendo a su iglesia– y pos cómo no si entre más balazos hay, más gente va al templo y más limosnas les dejan –concluyó la señora.

–¡Uuuh!, y con eso de que se acaba de sacar un carro nuevo, dicen que todavía debe la mitá; no cabe duda que ya no quedan curas como el padre Chucho, ese si veía por la gente y tanto luchó pa’ que se abriera el ingenio azucarero, hasta que se murió el pobrecito en un barranco.

Aun no finalizaban su tan interesante conversación cuando el padre Martillo con una garraspera que emanó del interior de su garganta y que resonó en la bóveda de la iglesia las hizo guardar silencio, y éstas de manera súbita comenzaron a cantar el Ave María de manera desentonada.

 

***

 

Finalizada la misa los sacerdotes ingresaron nuevamente a la sacristía donde aguardaba el cinco copas, éste los ayudó a quitarse las sotanas mientras ellos platicaban:

–Ya vio padre Fidelito, cómo esto de las oraciones sí funciona, y para el transcurso de la semana tengo planeado sacar al santísimo para el rosario, ya ve que a este también asisten la mayor parte de rezanderas. Y espero no volver a aquellas crisis que pasamos el año anterior; y menos quiero que se acaben los rezos ahora que acabo de sacar mi carro, ¿ya vio que es un Corsa?

–Pues si padre Rafailito, pero… lo llevará sobre su conciencia, además, quiero confesarme ahora mismo, pero no con usted yo voy con el padre Fulgencio.

–Que conciencia ni que nada, a ti te voy a regalar el Chevy que acabo de dejar, a fin de cuentas yo no tengo familia y ya te quiero como si fueras mi propio hijo, ¡ah!, a propósito yo que tú no iba con el padre Fulgencio ese cascarrabias es peor que yo. Y otra cosa, si vas a andar con Filomena nomás escóndete bien, porque aquí se arma cada argüende.

 

Nostalgia

 

Hoy amaneció sin tus cabellos,

la mañana se mostró llena de tristeza.

El día se tornó lúgubre;

y esta lluvia incansable se combinó

con la escénica sombra.

Mis ojos se abrieron con la almohada entre mis brazos,

sentí tu profunda lejanía,

parece que el tiempo y la distancia

confabulan en mi contra;

se tornan como entes plausibles

que esperan mi derrota ganando por nockout.

Justo cuando ruedo sobre la cama

al momento en que muerto tu recuerdo,

me percato que me miras a través de tu retrato,

me clavo en la miel de tus ojos,

y me doy cuenta de tu desesperación

como si estuvieras atrapada en un abismo,

en el limo de un hoyo profundo.

Entonces mirando al techo,

siento que se me avecina el mundo,

que mi caparazón de suerte se ha resquebrajado

y que mi espacio implosiona,

como si fuera una obra suprema que intenta

borrarme del mapa.

Sé que ya no estás aquí

pero aun así mi recuerdo sigue

rastreando tu sombra,

sigue ordenando encontrarte,

sigue reteniéndote en la prisión de mis labios,

sí, aún se te guarda como amuleto intangible

y se te idolatra como tótem confuso.

¿Qué voy a hacer con este tiempo?

¿Qué voy a hacer con tu recuerdo?

¿Qué voy a hacer si no te tengo?...

 

Nebuloso

 

Nebuloso, nebuloso,

nebuloso entre la niebla

niebla blanca, niebla sombra,

que se escapa entre tus ramas

como la marchita alondra.

 

Nebuloso, nebuloso,

nebuloso tu recuerdo,

se me fue como la niebla,

como la sonrisa tibia

que arranca la primavera.

 

Nebuloso, nebuloso,

nebulosa fue tu aroma,

como vapor del verano

que se esfuma de tu mano.

 

Nebuloso, nebuloso,

nebulosa fue tu risa,

como hojarasca de otoño

que con el viento desliza.

 

Nebuloso, nebuloso,

nebulosa fue tu sombra,

se perdió con la distancia

como el eco entre la tundra.

 

Nebuloso, nebulosa,

nebulosa siempre fuiste,

nebulosa yo te quise,

nebulosa te perdiste.

 

Nebuloso, nebuloso,

nebuloso entre la niebla

niebla blanca, niebla sombra,

que se escapa entra tus ramas

como la marchita alondra.

 

Me he cansado

 

Me he cansado de esperar tus labios

aunque mi mente insiste

en no borrar el perfume de tu boca.

Ya ni las estrellas me consuelan,

porque las veo lejanas, distantes,

como tus ojos amantes.

Me he cansado de esperar tus manos,

aunque mi cuerpo insiste,

en no borrar tu tacto grácil.

Ya ni sabanas de seda me consuelan,

porque su frialdad no sacia

mi cuerpo en pesada noche en vela.

Me he cansado de esperar tu voz,

aunque tus ecos me retumban la memoria

y me llamen y me inciten a seguirte con euforia.

Me he cansado de esperarte,

de esperarte para amarte

aunque sea a cuenta gotas,

aunque sea con mi derrota.

 

Portadas de los libros de Omar García Peñaloza


Cuentos de caña y muerte

Entre sombras

Remigio y otros cuentos



BIBLIOGRAFÍA

 

García Peñaloza, Omar (2009). Remigio y otros cuentos. Secretaría de Cultura.

García Peñaloza, Omar (2013). Cuentos de caña y muerte. Versión Kindle. https://www.amazon.com.mx/Cuentos-ca%C3%B1a-Muerte-Cuento-corto-ebook/dp/B085VFD4Z3/ref=sr_1_1?__mk_es_MX=%C3%85M%C3%85%C5%BD%C3%95%C3%91&dchild=1&keywords=cuentos+de+ca%C3%B1a+y+muerte&qid=1621790557&sr=8-1

García Peñaloza, Omar (2019). Entre sombras. Curicaueri.